La realidad se ha transformado en círculos para Alberta..no existen otras formas..ya los reconoció, ya poco más le interesa.
Estamos almorzando y me dice
"¿qué fomma tiene éte páto, máma?" con ojitos de "yo lo sé y tú no" y ella sóla, antes de que pueda yo coger aire, responde,
"un cícolo!!"En el baño, en las rocas del mar, en el coche, en la montaña, en el cielo, con una gran luna que nos alumbra en estos días..va encontrando todos los círculos que se le habían perdido a mi yo grande, con tanta forma alrededor distractora.
Los círculos son los favoritos y fue por eso, que se me ocurrió coser estos de fieltro, a una de sus chaquetitas de trote, tapando algún que otro agujerito, que aunque también estos tienen forma de
cícolo, coincidiremos en que los de colores tienen más gracia.
Asumido que huerta, lo que se dice huerta, aún no tenemos, nos hemos dedicado a las semillas, algo así como la guarde de la huerta.
En
Hamamá criamos a los bebés y en los Baldis se plantan a las preadolescentes, que por aquellas tierras sí pueden estirarse mejor, recibir sol, agua y ninguna caca de perro.
El fin de semana pasado, Alberta y la abuela Pepa, se pusieron a plantar lo que, esperamos sean unas adultas zanahorias eco, para disfrutarlas de montón de maneras..desde la arrancada, hasta la puesta en el plato.

Colores, formas y más novelerías para Beemade...¡FELIZ LUNA
CÍCALA PARA TI!