jueves 29 de octubre de 2009

TODO A SU TIEMPO

Hay momentos en los que no hay tiempo y si existe, no le hago ni caso.
Ultimamente, no se dan muy a menudo, porque con mi pequeña y aunque intento cambiar algunos hábitos rígidos de horarios (poco a poco), necesito tener en cuenta los ritmos, los tiempos. Y más ahora, que la tarde se ha quedado más cortita.

Esos momentos de los que te hablaba, los que no tienen tiempo, son emocionantes. Conecto rapidísimo con mi barriga y respiro...en este caso, a parte de respirar, me lancé una cerveza, que no suelo tomar y que me mantuvo un rato, así como me ves.

Y es que estaba haciendo otra de las limpiezas y en este caso, fue del móvil. Un montón de imágenes y videos que seguían en el aparatito desde hacía más de un año...ya le había llegado su tiempo y algunos de esos momentos, los quiero compartir contigo.

Este es otro...Alberta se queda en su cole y yo me acerco a la costa a disfrutar de este espectáculo. La gente del lugar lo llama mar de alta y es que parecía un día nublado, pero era el salitre del mar subiendo a la montaña en forma de nubes.
Aquí también, el tiempo se evaporó.

Cuánto tiempo ya..el pasado 15 de octubre, mi abuelo, hubiera cumplido 94 años. Lo recuerdo muchas veces y me apeteció sentarme con Alberta y contarle cuentos a cerca del bisabuelo. Con flamenco de fondo, con una vela encendida, los dibujos, las imágenes iban saliendo.Salían solas. Terminamos las dos bailando, como nos salió, sin tener en cuenta el ritmo, tampoco el tiempo. Y Don Ramón feliz con el espectáculo.

Y otro momento en el que el reloj se convierte en azúcar.
Las dos Albertas, el balcón en donde yo pasaba largos ratos jugando, asomando las piernas entre las barandillas, curando gatitos..con la compañía y la presencia de mi abuela.
Ahora la bisnieta comparte con ella otro tipo de tiempos...y hasta la Alberta grande se deja abanicar sin pensar en el tiempo..quién lo iba a decir.

Riquísimos tiempos sin tiempo te deseo para este finde.

martes 27 de octubre de 2009

TODO ESTE TIEMPO

Y, ¿todo este tiempo?

Al final he tenido que decirle adios definitivo a mi anterior ordenador.
Viajo ahora, con una máquina que se ha adaptado a mí y yo a ella, perfectamente. Gracias Mr.Arch.

Ha pasado más de un mes que no compartía alguna de mis imágenes..no sabía por cuáles decidirme. Quería que mostraran lo que ha podido ser nuestras vidas durante este tiempo y además, que pudieran contener la fuerza y las ganas que sentía por mostrarlas.

Sin querer abarcar demasiado y desde la barriga, aquí va el cuento..

Hace muchos, muchos meses (a veces me parecen menos, otras, infinitos), dos chicas curiosas, aparecieron en una casita cerca de una montaña y de un mar, justo a la mitad de ambos.

Los días pasaban y la grande ordenaba y ordenaba..colocaba y colocaba...dentro y fuera.

La pequeña, sentía, abrazaba y respiraba.

Pasaron algunos días en los que, la grande, no entendía mucho desde la Señora Razón y sólo podía agarrarse fuerte a algunas telas, que no había dejado de buscar. Cortar, tirar, apretar, tensar, secar, unir...

Cuando la grande miraba a la pequeña, saltaba algo en la barriga, tan bestia, que, como una ola fuerte de fondo, arrastraba todo lo demás y simplemente quedaba la risa, los achuches, la Señorita Emoción y poco más.

Foto hecha por Alberta
Y entre rocas, mar, días de cole, comiditas para dos, plantoncitos de zanahorias, agujas y lana, gatos y gatas a desayunar a los pies de la pequeña, mucho corazón, olores nuevos, nuevas y antiguas sensaciones, pajaritos al borde del estanque, más luz, castañas y algo más, vamos viviendo la vida, que parece y dicen, que es sólo esta y no me apetece vivirla sentada...a ratitos sólo.
Un día de alitas caídas (como dice Ms.Pepa), metí la mano en una faldita que hacía un tiempo que no me ponía. Me encontré con esta monada, una flor de "bubanguilla", como dice la cachorra, que me recordó que siempre encuéntrome algo por los caminos que me abre los ojitos noveleros y me vuelve a levantar mis dos cacho alas.


¡¡Contenta e ilusionada con retomar Beemade!!